Zidane, el enésimo salvador

Zidane, el enésimo salvador

La leyenda gala del Real Madrid releva a Rafa Benítez en el banquillo merengue, y lo hace en un momento complicado. Zidane será el undécimo entrenador bajo el mandato de Florentino Pérez.

Zidane

Cuando  los resultados no acompañan, el técnico es el primer sacrificado, y más en la entidad blanca; de cuyo banquillo puede decirse que es el más complicado de dirigir. El adiós de Carlo Ancelotti recordó a parte de la afición madridista al de Vicente del Bosque. Lo cierto es que las similitudes no son pocas: tanto el salmantino como el italiano, de carácter pacífico y conciliador, dejaron en las vitrinas del club de Chamartín el tesoro más preciado, la Copa de Europa. Con Florentino Pérez, los otros 8 técnicos que han entrenado al club no fueron capaces de conquistar la Champions, algo que por otro lado tampoco resulta tan descabellado, si tenemos en cuenta que han convivido con el mejor Barcelona de todos los tiempos en diferentes versiones.

Gran parte de analistas y aficionados coinciden en que el principal problema del Real Madrid es que carece de un proyecto deportivo definido, como sí poseen otros de sus máximos competidores, como el propio FC Barcelona. Las millonarias soluciones a corto plazo en las que el presidente madridista se empeña en proponer siguen sin dar los resultados esperados, en proporción a dicha inversión.

La carencia de este proyecto influye, directamente, en lo que el equipo plasma sobre el césped cada domingo. La alternancia de estilos en los entrenadores contratados han desorientado al equipo, haciéndole perder su identidad. Obvio es que cuando sobre la cancha dispones de muchos de los mejores jugadores del mundo se acaban ganando partidos por superioridad individual, pero en raras ocasiones por el terreno colectivo, algo que muy pocos técnicos han conseguido en los últimos años.

Benítez es un magnífico entrenador, con experiencia y capacidades demostradas. Bajo sus órdenes equipos como el Valencia, en España, o el Liverpool, en Europa, hicieron historia. Tras Inglaterra, Italia le abrió la puerta para seguir creciendo como técnico, pero en Milán tampoco tuvieron paciencia y en el mes de diciembre se vio obligado a abandonar el Inter. En Nápoles, en cambio, sí que pudo articular un proyecto más a su medida, con mejores resultados.

Si algo caracteriza a Benítez es su disciplina y su idea de juego ordenado y basado en cometer los menores errores posibles, algo que parece no encaja con lo que el Bernabéu desea ver. Eso causó leves rectificaciones en su esquema, lo que a su vez llevó al equipo a perderse más en su camino. Un camino al que se le sumaron obstáculos mediáticos; asuntos extradeportivos que, ciertos o infundados, nunca se alejan de Valdebebas.

Al final, y pocas semanas después de que Florentino saliese públicamente a respaldar a Benítez (tras perder el Clásico), un empate en Mestalla (algo que siempre entra en las quinielas a principios de temporada) detonó la salida del madrileño en beneficio de Zinedine Zidane, quien estaba haciendo un buen trabajo con el filial, y quien ahora tiene la papeleta de conciliar al grupo y armarse de los suficientes argumentos como para que, de una vez por todas, las altas esferas del club hagan una apuesta de futuro.

José Antonio Vega.

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José Antonio Vega. Director y Fundador de Olympo Deportivo.

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