Tango en el corazón de la samba

Tango en el corazón de la samba

La selección de Argentina disputará el próximo domingo en Maracaná, templo del fútbol, su cuarta final de un Mundial. Lo hará ante Alemania, precisamente el rival al que no pudo superar en 1990; la última vez que llegó al último peldaño hacia la gloria.

Argentina final 2014
Argentina puede lograr su tercera Copa del Mundo. | Foto: FIFA

Por Maradona y por Messi; por el Dios eterno del fútbol y por el Dios actual. Millones de gargantas argentinas darán hasta el último resquicio de aliento para ayudar a que los suyos se proclamen campeones del mundo por tercera vez en la historia, 28 años después de que el Pelusa levantase el preciado tesoro en el Estadio Azteca, de Ciudad de México.

Ocho años antes fueron Kempes y Bertoni los que guiaron a la Albiceleste hacia su primera estrella. Fue en casa -en el Monumental- ante Países Bajos, contrincante al que vencieron por 3-1 y del que justamente se deshicieron el pasado miércoles para llegar a la gran final de Brasil 2014.

Quizás el combinado de Alejandro Sabella no haya brillado, hasta el momento, lo que brillaron sus predecesores, pero sin hacerlo ha llegado hasta la final a base de un fútbol inteligente, bien organizado y sustentado en los fugaces destellos de hombres como Leo Messi o Ángel Di María. Y, sobre todo, han tirado del orgullo y de las ganas de salir campeones en tierras brasileñas, algo que la afición se ha encargado de alimentar y de transmitir a medida que han ido avanzando en el torneo. Y es que ganar en una tierra tan santa como enemiga –futbolísticamente hablando- marcaría un hito imborrable en la historia del balompié y de la propia nación.

La tanda de penaltis ante Holanda, en la que Sergio Romero despejó todas las dudas posibles sobre su figura, aportará un plus de confianza en la retaguardia, donde jugadores como Ezequiel Garay o Pablo Zabaleta están cuajando un gran campeonato. Pero si hay que destacar a alguien en la selección sudamericana ese es Javier Mascherano, que está haciendo gala a su apodo de Jefecito y está ayudando a equilibrar una balanza que en el momento en el que el balón acecha al área rival se desnivela en contra de cualquier defensa. La zurda de Leo, el desequilibrio de el Fideo, el tino de Higuaín o el sacrificio de Lavezzi bien pueden valer un Mundial.

Uruguay abrió en 1950 una profunda herida en Brasil; lo hizo apuñalando por dos veces -una por cada gol- el corazón del país: Maracaná. El domingo no será la Canarinha la que esté, pero sí Argentina, eterno rival que de ganar añadiría un motivo más de amargura a una selección que aún no encuentra explicación a los históricos siete goles que le endosó Alemania el pasado martes en semifinales.

Argentina bailará su tango en el territorio de la samba. Y lo hará como siempre, con poesía y con alma; con honor y con la convicción de que en algún momento aparecerá “D10S” para encumbrarles en lo más alto del deporte rey. Frente a Alemania saben lo que es perder pero también saben lo que es ganar una Copa del Mundo. Ellos saldrán a la cancha a por la conquista del mundo, y con la única idea de que serán campeones.

José Antonio Vega.

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José Antonio Vega. Director y Fundador de Olympo Deportivo.

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