Ronan  O’Gara, II de Irlanda

Ronan O’Gara, II de Irlanda

Nació en San Diego (California) mientras su padre realizaba un doctorado. 38 años después, está considerado como uno de los más grandes jugadores que ha dado el rugby en los últimos tiempos.

Ronan O´Gara
Ronan O`Gara | Foto: Icon Sports.

Ronan O’Gara cesó su actividad como jugador en 2013, pero no dejó el deporte que le ha marcado la vida. Desde entonces, forma parte del equipo técnico del Racing Metro 92 de París, donde enseña a patear a las futuras estrellas del rugby galo. Y es que, en lo que respecta a eso de «patear» el balón ovalado, algo puede transmitir este irlandés que ha pasado a la historia como uno de los mejores aperturistas y pateadores del rugby moderno.

En Irlanda es un héroe, una leyenda; es el ‘eterno pateador’, el ’10’ que guió a la selección irlandesa hacia la gloria más impoluta, 61 años después.

Su momento

Ocurrió el 21 de marzo de 2009, en la ciudad galesa de Cardiff. Con la festividad del Día de San Patricio aún presente en la memoria de los irlandeses, su selección nacional se citaba con la historia. El nerviosismo se apoderó de todos los compatriotas; hacía más de seis décadas que su combinado nacional, el XV del Trébol, no se alzaba con un Gran Slam, que -recordemos- solo poseen aquellos conjuntos capaces de ganar el Torneo VI Naciones con todos sus partidos ganados.

Aquel día -no se puede pasar por alto- estuvo presente en el estadio Jack Kyle, nombrado 7 años antes mejor jugador de rugby de la historia de Irlanda. Con el 10 a la espalda, este católico jugador fue el culpable del primer Gran Slam de su selección. Tras una larga aventura como misionero en el continente africano, Kyle había vuelto a su país, e iba a ser testigo de uno de los días más históricos de su nación a nivel deportivo, iba a ser testigo del nacimiento de una nueva leyenda.

Acompañado por hombres como Brian O’Driscoll, John Hayes, Paul O’Connell o Donncha O’Callaghan, entre otros, O`Gara saltó al césped del Millenium de Gales dispuesto a escribir una página dorada en los anales de la historia del deporte.

Desde el inicio, O`Gara y los suyos desplegaron el potencial físico y la agresividad que les caracteriza. Dominaban al descanso; el optimismo reinaba en el ambiente. Pero a 10 minutos para el final se vieron superados por los galeses, que estaban a punto de arruinarles una histórica tarde.

Entonces apareció él. A falta de 2 minutos para el final, Stringer logró retrasar el cuero para que nuestro protagonista pateara el balón con toda su alma y lo enviase al lugar donde todos querían. Irlanda volvía a ponerse por delante, y ya nada pudo cambiarlo. El 15-17 final certificó la victoria definitiva que le daba las llaves del segundo y -hasta ahora- último Gran Slam en toda su historia.

Su legado

A día de hoy, nuestro aperturista mantiene el privilegio de ser el máximo anotador de la historia de Irlanda y del torneo más antiguo del mundo, así como es el cuarto en la historia de este deporte con más internacionalidades.

También dejó su huella en la Copa Heineken -a nivel de clubes-, donde posee el récord de partidos jugados (110) y de tantos anotados (1.365 puntos).

O´Gara ya no patea en los terrenos de juego, pero sí lo hace aún en la memoria de todos los irlandeses que ven en él un motivo más de orgullo.

https://www.youtube.com/watch?v=Ur6ze5icKnA

Un reportaje de José Antonio Vega.

José Antonio Vega. Director y Fundador de Olympo Deportivo.

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