Regreso a la génesis del voleibol

Regreso a la génesis del voleibol

En su primer año de vida, el Club Voleibol Madrid ha despertado un gran interés en el mundo del voleibol. Su modelo de gestión apunta a ser un referente nacional para el futuro de un deporte en el que muchos de sus protagonistas acaban desistiendo. Nos adentramos en las entrañas de este club de la mano de su presidente.

Club Voleibol Madrid
Las chicas del CV Madrid, en su partido contra el Sant Cugat.

[dropcap]D[/dropcap]ani Virumbrales llegó al voleibol madrileño hace 20 años. El presidente del Club Voleibol Madrid, equipo de Superliga 2 femenina, transmite llevar en la sangre este deporte, a la vez que un alto conocimiento del mismo a nivel de gestión administrativa, a la que le aplica el valor añadido que como publicista se puede permitir.

«Llevo muchos años jugando, empecé en el colegio y poco a poco fui creciendo: selección madrileña, española, diferentes clubes… Te empapas de ello”, explica un hombre al que no se le caen los anillos en su día a día como máximo responsable de esta recién nacida entidad. “Tenemos una estructura muy pequeña, porque creemos que el tiempo es oro y no queremos perderlo en tantas reuniones. También entreno a equipos, soy presidente y hay que hacer muchas cosas para que todo funcione”, remarca.

[bctt tweet=»"Hay muchos dinosaurios en el #voleibol&quot.»]

“El club surge porque el voleibol en Madrid está muy polarizado. Hay clubes en el norte, en el sur… Pero en la ciudad de Madrid hay muy poco voleibol federado. Hay mucho de base y de colegio, pero no había nadie que cubriera ese nicho o ese espacio para tanta gente joven. Entonces decidimos que Madrid también se merece tener un club en el centro de la ciudad que pudiera ser referencia y competir a un nivel alto”, desvela Virumbrales.

Preguntado por los primeros meses de vida, admite que “hemos roto cualquier tipo de expectativa”. “Nuestra idea inicial era salir con un equipo en Superliga 2 nacional, otro Juvenil -porque te obligan las bases de competición- y otro autonómico Senior para dar cabida a diferentes edades. En total, 30-35 personas. A día de hoy, cinco meses después, somos 120 jugadores, tenemos seis equipos de cantera, uno nacional, una escuela municipal… Ha tenido mucha aceptación. El público que viene a ver un partido de Superliga 2 o de cantera es muy numeroso. La gente está muy implicada. Nosotros no hemos querido improvisar nada. Todo estaba muy pensado”, añade.

Desde el sosiego que regalan las paredes del vestuario se escucha la llegada de los primeros aficionados al Centro Deportivo Vallehermoso. El partido es importante, el líder visita Chamberí, pero aún tenemos tiempo para profundizar en la situación actual de un deporte cuyas circunstancias impiden, en muchas ocasiones, que jóvenes promesas declinen ir a una concentración con la selección española por cuestiones económicas. La gran mayoría de las jugadoras compatibilizan trabajo y estudios con su pasión, y no todas las empresas son flexibles.

[bctt tweet=»Hay chicas que declinan ir con la Selección de #voley por cuestiones económicas o laborales.»]

“Habría que hacer un gran trabajo por parte de todos los clubes, dejar de ver esto como un gran negocio y poner nuestro granito de arena para que el voleibol sea un deporte mayoritario. Es un deporte olímpico, nos quejamos de que no nos hacen caso, pero es que hay que cuidar la imagen y el deporte para que nos lo hagan. Los clubes tienen que desprenderse un poco de la parte más asociada al negocio y poner de su parte, invertir en voleibol para que funcione. Y las federaciones españolas y autonómicas tienen que ser conscientes y apoyarse en esos clubes innovadores. Como en todos los sectores, hay muchos dinosaurios, y si no se reciclan van a llevar al voleibol a algo muy rancio”, afirma Dani, quien no cree que la solución pase porque clubes de fútbol abran secciones de voleibol: “Si un club como el Madrid o el Barça apuesta y abre su sección va a tener más aceptación, pero la solución no pasa por ahí. Los clubes, por muy modestos que sean, tienen que trabajar para funcionar. Cada club tiene que hacer examen de conciencia y autocrítica para ver qué pueden aportar al voleibol. Cuanto antes lo tengas, mejor. El gran reto es la creatividad: con nada hay que hacer mucho”.

Daniel Virumbrales, presidente del CV Madrid
Daniel Virumbrales, presidente del CV Madrid.

“Sabemos que hay otros como nosotros que también tienen muchas ganas y hay que aprovecharse de eso, darles voz y oportunidades. Los clubes jóvenes son el motor del día de mañana del voleibol, tanto madrileño como nacional”, opina.

Otra de las incógnitas sobre las que se intenta arrojar luz es la de por qué en el colegio se practica mucho voleibol pero después la vinculación se desvanece. Virumbrales lo explica así: “Hubo un gran boom a partir de Barcelona ’92, muchas playas pusieron redes, y hubo otro cuando España ganó el Mundial de Japón, en el que todos los colegios tenían redes. Nuestro objetivo, a nivel local, es que esos colegios que las han quitado vuelvan a ponerlas porque la gente lo demande. Madrid tiene mucho voleibol, lo que pasa es que muchos colegios no tienen recursos, ni humanos ni técnicos, para dar cabida a esa gente. Y otros simplemente no quieren porque no les es rentable”.

*Continúa leyendo este reportaje en el número 11 de Olympo Deportivo Magazine. Suscríbete para disfrutar de todas sus ventajas.

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José Antonio Vega. Director y Fundador de Olympo Deportivo.

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