Nadal vuelve a ser roca

Nadal vuelve a ser roca

El tenista español conquistó el pasado domingo el Trofeo Conde de Godó, tras derrotar al japonés Kei Nishikori por 6-4, 7-5 en una sufrida final de la que Nadal volvió a salir reforzado.

Nadal
Nada celebra un punto. | Foto: bcnopenbs

Cuando Rafael Nadal dejó de ser la incombustible roca que todo lo ganaba, muchos aficionados al deporte de la raqueta sabían que regresar a su mejor nivel era prácticamente imposible. Y lo era porque el poderío que había desplegado sobre las pistas había rozado lo inhumano.

A pesar de haber compartido escenario con el mejor tenista de todos los tiempos, Roger Federer, y de haber sido testigo del que probablemente supere al suizo en número de títulos, Novak Djokovic, el de Manacor conquistó decenas de títulos y se especializó en un terreno del que está a punto de convertirse en el gran dueño de todos los tiempos. Hablamos de la tierra batida, y de los 49 títulos que sobre esta superficie ha levantado, igualando en Barcelona al argentino Guillermo Vilas.

Tras más de un año de vaivenes y de calvario, que le mantuvieron en el dique seco, Rafa ha conseguido recuperar progresivamente las sensaciones y la confianza en este 2016. La entrada de la primavera y de la temporada de la tierra batida ha devuelto la sonrisa a un Nadal que volvió a levantar los brazos hace unas semanas en Montecarlo, tras un gran torneo en el que se deshizo de hombres como Murray, Wawrinka o Monfils para ganar el tercer Masters 1000 de la temporada, y el único que hasta el momento no ha ganado Djokovic.

En Barcelona, Nadal quería dar continuidad a esas sensaciones y reconquistar un trofeo que llevaba en manos de Kei Nishikori desde 2014. Ambos eran claros favoritos para jugar la gran final, y así fue. No se lo puso nada fácil el nipón, que tras un primer set en el que el acierto de Nadal rompió la igualdad en el ecuador, supo rehacerse cuando más crudo lo tenía, e igualar el segundo set a cuatro, sembrando la duda en el gesto de un Rafa que demostró haber recuperado la fortaleza mental que le caracterizaba para no dejar escapar el segundo set y llevarse un partido cuyo tiempo fue más propio de un duelo a tres sets.

Nadal sacó a Nishikori de su zona de confort, transformándole su parsimonioso semblante en un huracán de expresiones que no logró contener. Quizás fue eso lo que hizo precipitar al japonés en muchas decisiones que se tradujeron en puntos a favor de su contrincante, un Nadal que le conoce tan bien como él al mallorquín.

Tras un mes de abril repleto de emociones positivas, Rafa Nadal afronta un mes de mayo en el que podrá seguir probando su fortaleza física y mental. Tendrá una ocasión inmejorable para ello: el Mutua Madrid Open, donde estarán rivales como Djokovic, Federer, Murray o Wawrinka. Será, sin duda, la gran prueba de fuego antes de Roland Garros 2016, allí donde Nadal se hizo roca, allí donde forjó su leyenda.

Puede que jamás vuelva a ser aquella roca incombustible, pero eso no le impide estar de vuelta, volver a ser roca, y parecerse, por momentos, a aquel león indomable que pudo con todos.

José Antonio Vega.

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José Antonio Vega. Director y Fundador de Olympo Deportivo.

Comentarios 1

  1. Víctor
    Abr 25, 2016 Responder

    ¡Grande Rafa!

    En Madrid lo tendrá más complicado que en Barcelona, pero con un poco de fortuna podría llegar a la final.

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