La última caída del ‘Imperio Blanco’

La última caída del ‘Imperio Blanco’

El árbitro pitó el final del partido en el Santiago Bernabéu y se desató la indignación entre los aficionados, en tensión durante todo el encuentro debido al pésimo partido de los suyos. Los pitos y pañuelos también sirvieron como castigo a lo que llevan viendo en lo que llevamos de 2015: desidia, falta de implicación, cada uno hace la guerra por su lado, nadie corre, ineficaces labores de presión, la defensa hace aguas, Cristiano Ronaldo (a pesar que sus dos dianas) no está al nivel con el que acabó 2014, etc.

Parece incomprensible cómo ha podido cambiar tanto un equipo que empezó la temporada titubeante -como acostumbra en las últimas temporadas- pero que le tomó el pulso a las tres competiciones de manera espectacular, tanto a nivel de juego como de resultados. Esa racha finalizó en Mestalla el día 3 de enero de 2015.

Hasta entonces, el Real Madrid parecía invencible; equilibrado en todas sus líneas, excelentes en defensa y en circulación de balón, y con unos registros goleadores que iban camino de romper todos los registros. Pero empezó el nuevo año, y con él problemas estructurales graves.

Las estadísticas están ahÍ, y son fieles referencias para medir el rendimiento del grupo. Basta decir que los merengues ya no corren tanto como antes –1,3 kilómetros menos de media en cada partido-, tiran menos a puerta -su tridente goleador ha bajado escandalosamente sus números- y su máxima estrella ha visto como su rival gran rival, Leo Messi, le ha recortado 10 goles en Liga. Además, el club de Chamartín encaja más goles por partido, acierta menos en los pases y realiza menos robos por partido. En definitiva, un bajón preocupante para los objetivos del club.

El partido de Mestalla, en el cual se acabó la racha de 22 victorias consecutivas, no fue un partido que merecieran perder, pero lo hicieron; se encontraron con un gran rival y lucharon hasta el final. Por momentos desplegaron un gran fútbol. Fue el partido de ida de la eliminatoria de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid en el Vicente Calderón (2-0) donde se empezaron a ver las primeras carencias, las primeras señales en las cuales se empezaba a vislumbrar que el equipo blanco no era el mismo que deslumbró hasta el diciembre pasado: falta de concentración, inseguridad defensiva… era el principio de la debacle.

En el partido de vuelta de esta competición la actitud fue positiva, pero dos errores defensivos en el inicio de cada parte sentenciaron las esperanzas de remontar.

A partir de ahí, la progresiva catástrofe; cuyo punto de inflexión fue la goleada que los colchoneros le infringieron en Liga (4-0). Errores a un lado, se vio un equipo apático, condescendiente consigo mismo, sin un ápice de reacción, como si no fuera importante. La goleada de los vecinos rivales escoció entre sus aficionados, pero mucho más les dolió la falta de actitud.

Para más inri, el famoso episodio de la fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo, en la misma noche de tan doloroso resultado para la afición madridista. Tenía todo el derecho del mundo a celebrar su aniversario, pero la impresión generalizada entre la afición y entre algunos jugadores de la plantilla es que no era el momento, y pienso que esto ha dividido a los jugadores. Y se nota en el campo. Su máxima estrella pasa por momentos personales delicados, y el equipo también lo nota, está bajando sus números de manera alarmante y se le ve más apático y desconectado de sus compañeros, a los que les dedica más gestos de reproche de lo habitual.

Desde el cuerpo técnico y el club se invitaba a la calma. A punto de pasar a cuartos de final de la Champions League y con cuatro puntos sobre el segundo en la competición doméstica, no había por qué encender las alarmas. Pero en diez días, un empate un en casa ante el Villarreal y una clara derrota en San Mames ante un Athletic Club que venía de hacer un desgaste entre semana por su eliminatoria copera, han hecho que el Barcelona esté ahora un punto por encima en la clasificación.

Ya no hay paz, las alarmas están encendidas, y aún debe ir el club madridista al feudo culé en dos semana.  Pánico, desconfianza, ruido mediático, nadie apuesta por una victoria de los de Ancelotti ahora mismo en el Camp Nou.

Se dice que el Madrid ha tocado fondo en el partido de los blancos contra el Schalke (3-4) y que Ancelotti no es capaz de revertir la situación -se le acusa de mano blanda y de que ha sido demasiado permisivo con hombres como Bale, cuyo rendimiento está siendo muy por debajo de lo esperado. Como siempre, la evaluación final llegará en mayo.

Jorge Álvarez Ricote.

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Redacción Olympo Deportivo.

Comentarios 1

  1. Eliahermitage
    Mar 12, 2015 Responder

    Depurado y certero análisis …

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