Javier Fernández es humano

Javier Fernández es humano

El patinador español se jugaba su tercer Campeonato del Mundo. El oro se lo llevó el japonés Yuzuru Hanyu con 312’59 puntos, seguido de su compatriota Shoma Uno. El podio lo cerró el chino Boyan Jin con una marca de 303’58 puntos.

Con la miel en los labios. Así nos quedamos este mediodía cuando Javier Fernández finalizaba su programa largo en Helsinki. El patinador español había realizado el jueves un programa corto perfecto, que le llevó a ocupar la primera plaza de la clasificación, sacando cinco puntos de ventaja al japonés Shoma Uno. El otro gran favorito al título, y además su amigo, Yuzuru Hanyu sólo pudo colocarse quinto, tras un mal día. Todo parecía presagiar que este sábado se colgaría su tercera medalla de oro en un mundial.

Pero no, la cara de Javier lo decía todo al final del programa. Y no nos engañemos, también al principio. Parecía nervioso, algo inseguro. De hecho, su entrenador Brian Orser celebraba cada buena acción del español como queriendo transmitirle ánimo en cada buena finalización, en cada buena pirueta. Ya los primeros aterrizajes no fueron limpios. No transmitían esa sensación de hacer fácil lo difícil que nos da siempre.

Para rematar, se acabó yendo al suelo en uno de los cuádruples. Una caída bastante fea en la que más de uno gritamos pensando que incluso se había hecho daño. A partir de ahí, y con el rey del rock en los altavoces, trató de remontar, pero hoy nada salía como siempre. Acabó la música y no pudo más que agacharse unos segundos, con las manos en las rodillas, tratando de asimilar lo que había pasado. Nosotros, mudos, poco acostumbrados ya a estas sensaciones desde que Javi apareció en escena hace ya unos años. ¿A esto sabía la derrota?

Resultó que Javier Fernández es humano. Nos tiene tan acostumbrados a su perfecta técnica, a su eterna sonrisa en el rostro, que se nos había olvidado que era de este planeta. El día de hoy no hace más que recordarnos todo el esfuerzo y todo el trabajo que hay detrás de cada uno de sus títulos que hoy, más que nunca, merecen ser recordados:

  • 7 Campeonatos de España (2009, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016). En 2010 quedó subcampeón.
  • 5 Campeonatos de Europa (2013, 2014, 2015, 2016, 2017)
  • 2 Campeonatos del Mundo (2015, 2016). Además de dos medallas de bronce en el mismo certamen (2013, 2014)
  • Dos medallas de plata en la final del Grand Prix (2014, 2015) y una de bronce (2011).

Es curioso que, todavía con ese palmarés, no sea uno de los deportistas más reconocidos de nuestro país. Que en días como hoy sí salga en medios, si haya gente comentando su mal día, pero luego sean pocos los que están ahí para seguir su evolución. Son pocos los que entienden que tener un mal día, como el de hoy, no marca su trayectoria, sino que sólo te hacen ser lo que ha sido siempre: un chico de Madrid con un don, que intenta mostrar al mundo la belleza de un deporte minoritario como es el patinaje artístico.

Hoy todos esos títulos, todas esas alegrías celebradas, cobran aún más sentido. Nos hacen ver toda la dificultad que ha habido detrás de cada una de ellas, todo el esfuerzo y el sacrificio, no sólo por los rivales, también por uno mismo, que es siempre su mayor enemigo. Ese control de los nervios, de las emociones, de haber tenido una mala noche o de tener dolor en una rodilla. Ese control total que hoy se ha escapado, pero que sólo han hecho que veamos la grandeza de este deporte y de que hasta el mejor patinador de la historia de España, hasta él, puede tener un mal día.

Gracias Javi, por enseñarnos que todos podemos caer, pero lo importante es siempre volver a levantarse. Sí, eres humano, pero un humano extraordinario.

Paula García Álvarez.

Compartir:
Paula García Álvarez. Redactora de Olympo Deportivo. Apasionada del motociclismo, del patinaje sobre hielo, la NFL y un sinfín de deportes más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Instagram has returned invalid data.