Ibaka, el más destacado entre los españoles de la NBA 2013/14

Ibaka, el más destacado entre los españoles de la NBA 2013/14

Obaka Thunder
Ibaka, en un partido con los Thunder de Oklahoma. Foto | Keit Hallison.

Con la eliminación de Oklahoma City Thunder el pasado sábado a manos de los inextinguibles dinosaurios de San Antonio Spurs, la presencia de españoles en la NBA ponía punto y final este curso, que posiblemente recordaremos sin pena ni gloria -aunque el balance estadístico sea más que positivo-. Serge Ibaka, de esos mismos Thunder, es al que sin duda le ha ido mejor, pues tiene la suerte de poder decir que es uno de los protagonistas de la liga y que está en medio de las jugadas más determinantes, como pasó el sábado. Ni por asomo tiene la misma suerte Víctor Claver. Muchos jugadores o exjugadores de baloncesto saben perfectamente que la peor sensación que se tiene en la pista no es quedarse en el banquillo, sino ver que directamente no puedes sentirte parte ni de los triunfos ni de las derrotas colectivas. Claver ha jugado demasiado poco en los Blazers, hasta para valorarlo. Debería pensar en cambiar de aires, si no quiere estancarse de forma perpetua al calor de la madera

En unas circunstancias similares a Ibaka podríamos colocar a Marc Gasol, quien si la temporada anterior se consolidó como el mejor defensor de la liga, en esta se ha hecho más que evidente que su aportación es indispensable en unos Grizzlies con mejores sensaciones que resultados. Marc volvió en enero después de dos meses de lesión y casualmente el equipo empezó a arreglar una temporada que parecía desastrosa a finales de año. Su aportación fue de menos a más hasta llegar a la recta final de la temporada regular, donde en esa pesadilla de entrada a los ‘playoffs’ de la Conferencia Oeste firmó números de superestrella. Con 18 puntos y 9 rebotes de media en abril, el catalán abrió al equipo la puerta de la séptima posición y causó un enfrentamiento épico con los OKC de Ibaka, con quien mantuvo un duelo impagable bajo el aro a pesar de la derrota. Los Memphis parecen no perder el espíritu competitivo que alcanzaron unas temporadas atrás, a pesar de los discutibles cambios de jugadores y de los entrenadores novatos, y ahora mismo son un equipo muy trabajado pero aún con mucho margen de mejora.

Si Marc es la cara, su hermano Pau es la cruz. En otras épocas veíamos cómo el hermano mayor se llevaba todo el protagonismo a pesar de que Marc iba haciendo buenos números. La situación ha cambiado radicalmente. Los Lakers, con Nash y Kobe prácticamente desaparecidos, han ido a jugar muchos partidos con un carro de pescado y no con jugadores, llegando a resultados vergonzosos en muchos casos. Cuando de aquí a unos años Gasol revise toda su carrera en una entrevista dirá que esta temporada ha sido una de las peores de su vida, y no solo por sus continuas lesiones. Con esos lamentables Lakers ha intentado dar la cara cuando ha estado y ha conseguido un buen puñado de dobles, pero ni él ni el equipo han estado a la altura de lo que se esperaba y necesitarán cambiar de forma profunda si quieren volver a ser siquiera una sombra de lo que fueron.

El otro gran veterano español en la NBA es José Manuel Calderón, un tipo serio, inteligente y trabajador, que se adapta a todo, hasta a un equipo con muchos cambios y con tantas aspiraciones como dudas. Los Dallas Mavericks, aún aguantándose en un futuro Hall of Fame como es Dirk Nowitzki, prometían a principios de año una temporada ilusionante, y Calderón rápidamente se consolidó en su nuevo puesto de escolta al lado de Monta Ellis. Sin tanta presencia en la dirección de un equipo al que acababa de aterrizar, el base español se ha centrado en el tiro y en consolidar 10 puntos por partido, un registro que ha mantenido también en ‘playoffs’, donde su equipo cayó contra los Spurs de San Antonio en una primera ronda muy disputada.

El otro base a tener en cuenta este año ha sido Ricky Rubio, el español que más partidos ha jugado (todos, 82). Cada año que pasa, los aficionados a la NBA nos lamentamos de que Minnesota no sea capaz de proporcionar un equipo competente a uno de los mejores jugadores de la liga, Kevin Love, una auténtica máquina de juego con espectaculares números en todos los frentes. Este año, Ricky ha dejado de ser la promesa para pasar a ser el presente, y quién sabe si podrá llegar a ser un pilar en ese equipazo que algún día deberá tener a su lado el bueno de Love, ya que de magia de estrella va sobrado. Si el base de Masnou está acostumbrado a verse en las mejores jugadas en televisión, probablemente habrá visto en los mismos medios fuertes críticas a su falta de acierto en el tiro, que aunque ha mejorado, es su asignatura pendiente desde que empezó su trayectoria profesional.

Empezábamos hablando de Ibaka y no podemos despedirnos sin hablar de él. Su mejor temporada en estadísticas (15 y 8) desde que está en la NBA ha sido de gran ayuda a unos irregulares Thunder que tenían al MVP del campeonato pero que no ha estado tan bien acompañado como otros años. Igualmente, el mismo Durant ha desaparecido en algunas de las grandes ocasiones de la temporada, y en muchos partidos el mejor jugador ha acabado siendo nuestro Serge, que ya es una de las referencias físicas de la mejor liga del mundo. Algún día esa tarántula llamada Kevin Durant ganará la NBA e Ibaka será leyenda, pero los Thunder siguen estando un peldaño por debajo de los grandes aspirantes como Miami Heat, que funcionan mucho más como equipo y no dependen de la anotación de un solo jugador.

Falta ahora ver las finales entre San Antonio y los ‘beach boys’ de Miami para acabar una de las mejores temporadas de básquet americano que se recuerdan, y en la cual los jugadores españoles han tenido gran presencia y mejora respecto a otros años. Si los despachos hacen buenos trabajos, el año que viene deberían todos los españoles llegar a los ‘playoffs’, y quién sabe si Ibaka y Marc pueden llegar hasta la gran final. En cuanto a Pau Gasol, uno de los jugadores más listos de la historia de este país, tendrá la opción de elegir un equipo al que, si asume según qué rol, puede llegar a sumar mucho. Pero de momento, mejor será dejar la bola de cristal a un lado y centrarnos en disfrutar de ese duelo que protagonizarán estos días el inmortal Tim Duncan y la “bestia” de LeBron James.

Marc Grebol.

Redacción Olympo Deportivo.

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