Gales y el sueño cumplido

Gales y el sueño cumplido

En rugby es mundialmente conocida, pero no lo es así en el balompié. Nos sumergimos en la historia de la Selección de Gales para contar los pasos que ha dado el fútbol en el país celta.

Gales

Hoy en día es la vigesimosexta mejor selección del mundo según el ranking FIFA. Cuenta actualmente con jugadores de la talla de Gareth Bale, Aaron Ramsey, James Collins, Andy King o Ashley Williams, ostenta el privilegio de ser el tercer combinado nacional más antiguo del mundo y, a pesar de todo, no es ni de lejos una de las selecciones más laureadas de la historia. Hablamos de la selección de Gales, que pese a tener tantos años solo ha participado en una Copa del Mundo -y no mientras la capitaneaba el fantástico Ryan Giggs-. Este sábado 11 de junio la selección del dragón rojo hizo historia al debutar en una Eurocopa.

La cuna del fútbol galés no se encuentra ni en Cardiff ni en Swansea, ni siquiera en una gran ciudad. Tenemos que irnos a Ruabon, un pueblo que actualmente cuenta con unos 2.000 habitantes. Allí había suficientes jugadores de fútbol para que en 1869 se disputara el primer encuentro

La Federación Galesa de Fútbol (FAW) fue creada en Wreham en 1876 por un grupo de empresarios que querían ver a su país jugar partidos de fútbol, al igual que estaban haciendo Escocia e Inglaterra desde hacía cuatro años. El primer partido internacional se jugó ese mismo año el 25 de marzo contra Escocia, perdiendo por cuatro goles a cero, y convirtiéndose así en el tercer combinado nacional más antiguo del mundo. Al año siguiente, en 1877, se inició la Copa de Gales, organizada con el fin de ojear más jugadores que pudieran formar parte del equipo nacional. La primera edición la ganó el equipo de Wreham frente a Ruabon Druids.

Al principio, el fútbol era popular en la zona norte del país, sobre todo en Wrexham -donde se había creado la federación- pero en la década de 1890 los mineros y marineros que venían de Yorkshire, Lancashire y Escocia comenzaron a evangelizar el sur, que siempre había rendido culto al rugby. En 1882 fue partícipe de la reunión que se llevó a cabo en Manchester donde se establecieron las reglas internacionales del fútbol, y en la que estaban las cuatro naciones británicas.

[bctt tweet=»En el deporte, a Gales siempre se le ha reconocido por su selección de rugby» username=»OlympoDeportivo»]

Fue en 1902 cuando comenzó la Welsh Footbal League al haber suficientes equipos repartidos por todo el mapa nacional. Algunos equipos galeses prefirieron unirse a la liga inglesa para buscar un mayor nivel competitivo, de ahí que hoy en día podamos ver al Cardiff City, Swansea o Wrexham compitiendo en Inglaterra.

La primera alegría internacional llegó en 1907, cuando Gales ganó la Britsh Home International Championship, una competición anual de fútbol donde participaban las naciones del Reino Unido, a pesar de haber tenido dificultades para conseguir la disponibilidad de los jugadores para jugar con la selección. El mejor futbolista de aquel equipo era Billy Meredith, que llegó a ser una estrella internacional destacando con los dos clubes de Manchester, para el City alcanzó la cifra de 129 goles.

En 1925 comenzaría una pequeña etapa de gloria a nivel de clubes para este país: el Cardiff City llegaba a la final de la FA Cup, la cual perdieron en Wembley frente al Sheffiel United. Pero el fútbol siempre te da una segunda oportunidad, y dos años más tarde conseguirían alzarse con el trofeo ganando al Arsenal.

Si al comienzo contábamos que Gales solo ha participado hasta el momento en un Mundial de fútbol es, desgraciadamente, por un tema institucional. En 1928 el país decidió dejar de ser miembro de la FIFA por una disputa con el organismo sobre el pago a jugadores aficionados. Esto provocó que no fuese invitado a las tres primeras Copas del Mundo. Cuando se reincorporó, para la edición de 1950, ya tenía que disputar fase clasificatoria y no lo consiguió hasta más tarde.

La Gran Depresión de 1930 fue la causante de la caída del fútbol doméstico, no había dinero y la gente no podía acudir al estadio, los clubes no tenían el mismo capital y los jugadores no cobraban lo suficiente. Por parte de los equipos se intentó rebajar bastante el precio de las entradas pero las autoridades del fútbol no lo permitieron. El gigante Cardiff City caería hasta la tercera división. Después vendría la Segunda Guerra Mundial, y con ella el abandono a todo, menos a luchar.

Tras seis años de guerra, el fútbol volvía y entre la gente apareció un gran apetito por disfrutar de este deporte. Desde Gales se forjaron raíces para hacer buenas actuaciones en el mapa internacional, actuaciones que llegarían.

El Mundial del 58

Tres intentos necesitó la selección galesa para participar en una Copa del Mundo tras reincorporarse a la FIFA. Fue en Suecia 1958 cuando el fútbol galés consiguió un billete para disputar el torneo. El Mundial de la explosión de Pelé, el primero de los cinco de Brasil, donde un francés como Just Fontaine puso el récord -todavía por batir- de anotar 13 goles en ese torneo.

Gales 1998

En la ronda clasificatoria formaban parte del grupo 4 junto a Checoslovaquia y la RDA, solo el primero conseguía el billete a Suecia, y Gales quedó segunda con cuatro puntos. Entonces, ¿cómo es que fue a jugar el Mundial?

Por aquel entonces, estaba en pie el conflicto entre Israel y Palestina, que no solo enfrentaba a ambos, indirectamente también estaban involucrados países musulmanes como Egipto, Siria o Jordania. Pues bien, en aquella clasificación para el mundial de 1958 Israel consiguió pasar a la fase final de clasificación junto a Egipto, Sudán e Indonesia. En las semifinales de aquella ronda se enfrentaban Egipto y Sudán e Indonesia e Israel. Y sin empezar los partidos, Egipto se retiró ante la posibilidad de jugar contra Israel en una hipotética final, por lo que pasó Sudán. Por su lado, Indonesia se negó a jugar contra los israelitas por el conflicto de palestina. Así que sin haber dado una patada al balón Israel y Sudán se plantaron en la final, y la historia se repite, puesto que Sudán no quería jugar y se retiró, por lo que ‘a priori’ Israel estaba en el Mundial sin haber jugado ni un partido. A la fase final pasaron porque Turquía se retiró antes de jugar contra ellos.

La FIFA toma conciencia de la situación y aborta la clasificación de Israel y decide que para clasificarse a la Copa del Mundo al menos hay que jugar un partido, requisito que Israel no cumple. El máximo organismo del fútbol mundial decide hacer una repesca y le busca un rival a Israel, en un primer momento piensa en Italia y Uruguay, que habían sido eliminadas en la ronda previa, pero ambas se niegan. De este modo la FIFA ofrece a Gales jugar la repesca, los celtas aceptan la posibilidad y sacan de aquí la clasificación al Mundial de Suecia 1958 ganando el 15 de enero de 1958 por 0-2 primero en Tel Aviv y más tarde, el 25 de febrero, por el mismo resultado en Cardiff.

Para la cita, Gales llegaba como la cenicienta del campeonato. La prensa, consciente de que había llegado muy de rebote, criticó al combinado nacional de que no estaba ni mucho menos a la altura de los demás países para ni siquiera competir. El equipo, con el delantero John Charles a la cabeza, quien para muchos es el mejor jugador gales de todos los tiempos, dio una lección de coraje y demostró que quien le criticaba estaba muy equivocado. Tras el sorteo, los galeses cayeron en el grupo 3 junto a la anfitriona Suecia, Hungría y México.

[bctt tweet=»Acudieron a Suecia 1958 rebotados por conflictos diplomáticos» username=»OlympoDeportivo»]

En el primer partido, contra Hungría, el equipo respondió y empató tras ponerse inicialmente por detrás en el marcador. El gol de los británicos lo anotö John Charles. Para el siguiente partido, mismo resultado; pero esta vez contra México y siendo los galeses empatados en el minuto 89 tras haber marcado Ivor Allchurch. Para el último encuentro tocaba puntuar como mínimo contra Suecia porque Hungría había ganado y sacaba momentáneamente un punto a Gales. Y así fue, el marcador no se movió y empató a puntos con los húngaros. Aquel año no se tenía en cuenta el tema de goles a favor y en contra para desempatar en una clasificación, por lo que dos días después de acabar la fase de grupos ambos conjuntos jugaron un partido para decidir quién pasaba.

El partido lo ganó 2-1 Gales con goles de Ivor Allchurch y Terry Medwin, por lo que no solo callaron las bocas de quien es dijeron que iban a hacer una nefasta actuación, sino que además se clasificaron para jugar contra Brasil en cuartos de final. En el partido decisivo contra Hungría se lesionaron Ron Hewitt y John Charles, algo que pasó factura. Contra los brasileños dieron una buena imagen, pero Pelé, en el torneo de su explosión mundial, decidió el encuentro en el 66´ de partido.

Gales se volvía para casa, pero con la cabeza bien alta. Habían dado una imagen inesperada para bien y quedaba un buen sabor de boca de esa experiencia. Aquellos jugadores, además, pasaron a formar parte de la historia del fútbol galés.

En el último momento

El debut de Gales en la máxima competición del fútbol internacional había sido un trampolín para el balompié del país.Por eso, tres años más tarde, se le adjudicaría a la Welsh Cup una plaza para competir en la Recopa de Europa, donde competían los campeones de copa, no de liga, de cada país. La actuación más memorable fue la del Swansea City, que en la temporada 1967-1968 alcanzó las semifinales. Después de aquello nunca más se hizo algo guardado para el recuerdo en Recopa por equipos galeses.

El fútbol en Gales volvió a perder interés para el público hasta que llegó la clasificación para el Mundial de 1978, donde el país tenía un grupo ilusionante para volver, veinte años después, a jugar la más prestigiosa competición. Como podía tener acostumbrado a los aficionados del momento, Gales no tenía decidida y se jugaba la clasificación en el último partido contra Escocia, donde se dio la famosa “Mano de Jordan”. Cuando se habían jugado 78 minutos, parecía difícil que se pudiera modificar el 0-0. Hasta que llegó la jugada decisiva: en una pelota dividida, el defensor David Jones saltó a cabecear ante el delantero escocés Joe Jordan, que estiró su brazo y golpeó la pelota con la mano. El árbitro pitó, convencido de que algo extraño había ocurrido, pero cobró al revés: mano del defensor y penalti a favor de Escocia. Don Masson lo anotó. Escocia terminó ganando 2-0, jugó el Mundial y dejó a sus coterráneos británicos sin lugar en la competencia.

Otro episodio para la historia del fútbol galés llegaría el 17 de noviembre de 1993, en Cardiff. Era el último partido de la ronda clasificatoria para la Copa Mundial de Fútbol de Estados Unidos y Gales se jugaba, otra vez a última hora, clasificarse o no ante Rumanía, el ganador conseguía el pase. Los locales iban perdiendo por 1 a 2 cuando le pitaron penalti a favor. El encargado de lanzarlo sería Paul Bodin, cuyo disparo tocó en el palo y Gales se quedo fuera del Mundial 1994.

En Mayo de 2002 parecía que, con Ryan Giggs, Gales volvería a tener más que opciones para hacer algo histórico, clasificarse para la Eurocopa 2004. El día 14 de ese mes se enfrentaban los brtánicos con Alemania, en el Millenium de Cardiff, y consiguieron la victoria tras el gol de Earnshaw, pero aquello era un amistoso. ¿Estaba la selección ante la gran oportunidad de demostrar que el país del Dragón Rojo también sabe jugar al fútbol además del rugby? Parecía que sí, pero no. En la fase de clasificación quedó segundo de grupo, Italia es quien iba directamente al torneo, por lo que tocaba ir a la repesca de los segundos, quien ganara se clasificaba. Les tocó Rusia, un rival que a nadie le hace gracia. Todo se ponía de cara tras el empate a cero en el país soviético porque a la vuelta, en casa, en su Millenium, solo debían ganar por un gol, pero de nuevo apareció la catástrofe: perdieron por 0-1 y se esfumaron todas las opciones de clasificación. Adiós al renacimiento del fútbol galés.

Los últimos años

Tras aquello, el país quedó muy lejos de llegar a la Copa del Mundo 2006, antepenúltimo en su grupo de clasificación para la Eurocopa 2008 y Mundial de Sudáfrica y penúltimo en la ‘Euro’ de Polonia y Ucrania y Mundial de Brasil 2014. Aquello de la emoción hasta el último momento para lograr hitos deportivos había quedado a un lado y ahora había que centrarse en, al menos, dar una imagen digna. Hasta ahora; ya que la nueva generación de chicos galeses consiguió clasificar de manera directa a su país para la EURO 2016.

José Merat León.

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Redactor en Olympo Deportivo. Siempre mirando fútbol internacional.

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