Erick Barrondo, el orgullo de un país

Erick Barrondo, el orgullo de un país

El atleta de San Cristóbal Verapaz es el único deportista que ha logrado una medalla olímpica para Guatemala. Su historia y sus logros deportivos han abierto un nuevo horizonte para muchos jóvenes guatemaltecos. En Río 2016 será el abanderado de su nación.

Erick Barrondo
Barrondo logra la plata en Londres 2012. | Foto: Felipe Trueba

Albert Einstein dijo en una ocasión que «hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad». Y no se equivocaba. Unos de los mayores prodigios de la historia acertó de pleno en lo que es sobrevivir en la materia de la vida, porque sin intención, ganas, energía ni motivación cualquier objetivo que se marque una persona es prácticamente imposible de conseguir.

Precisamente, una fuerza de voluntad inmensa es la que tiene Erick Barrondo (4 de junio de 1991). Nació en San Cristóbal Alta Verapaz (Guatemala), un sitio pobre con clima frío a unos 280 kilómetros de la capital. Allí, por sus calles empedradas y sus laderas comenzó a correr un chico joven que poco a poco descubrió cómo el deporte podría cambiar su vida. En 2007 se empezó a dedicar de lleno al  atletismo., un año después se tuvo que separar de su familia para irse a la capital del país a luchar por su sueño. Y en 2009, su entonces entrenador Jorge Coy -con el que trabajaba a fondo- encontró en Barrondo el talento para la marcha. En poco tiempo demostró que tenía unas cualidades innatas, por eso del Centro de Alto Rendimiento de Cobán pasó al de la capital, donde empezó a trabajar con Rigoberto Medina.

Sus logros no tardaron en llegar, pues en 2010 consiguió una marca mundial juvenil en la categoría de 10 kilómetros en el XIX Torneo Internacional de Atletismo, con un tiempo de 40:38.74. Aunque no sería hasta un año después cuando se daría a conocer de manera internacional, al obtener la medalla de oro en los Juegos Panamericanos disputados en Guadalajara (México). Ese precioso metal dorado le permitió clasificarse para lo que tanto había soñado y deseado: competir en unos juegos olímpicos.

Tenía poco más de un año para hacer que ‘Guate’ fuera nombrado en todos los rincones del planeta. Previo a su participación en Londres 2012 consiguió el tercer lugar de la Copa Lugano, llevada a cabo en Suiza. Hecho que le motivó aún más si cabe para la fecha que tenía marcada y remarcada en su calendario: el 4 de agosto de 2012. Ese día, su hazaña cambió su vida y la de muchos guatemaltecos para siempre. Erick Bernabé Barrondo García logró con su segundo puesto no solo colgarse la medalla de plata, sino que consiguió la primera presea olímpica para Guatemala, un país que nunca había visto a ninguno de sus paisanos en el podio de la mayor y más célebre competición deportiva por países.

Barrondo Guatemala
Foto: Johan Ordoñez.

Ya había hecho historia. Sus lágrimas de emoción llegaron hasta su humilde y pequeña casa de San Cristóbal, donde sus padres y sus cuatro hermanos pudieron verle atravesar la línea de meta gracias a una televisión que él pudo regalarles unos meses antes. Uno de sus deseos es que se sintieran orgullosos de él, pero logró mucho más, pues hizo que el orgullo llegara a toda una nación.

Fue recibido con honores de héroe y llegó a recorrer las calles de la ciudad de un autobús descapotable. Tras los logros obtenidos, en noviembre de 2012 se inauguró el viaducto al Centra Norte que lleva su nombre. En ese mismo mes, el Ministerio de Cultura y Deportes cambió la denominación del parque La Democracia por el de Erick Bernabé Barrondo García, en su honor.

Lógica la reacción de sus paisanos, pues Barrondo es mucho más que un atleta campeón. Es una persona culta, que ha hecho la carrera de perito y que desea continuar estudiando una vez se retire, que se vuelca con los demás, sobre todo con los más pequeños. Cuando no está entrenando colabora con varias causas de apoyo a niños y jóvenes que quieren alejarse de la violencia. Enseña a los jóvenes que lo primero que tienen que conocer son sus obligaciones como ciudadanos y sus derechos. Además, da charlas motivacionales, de liderazgo y autoestima en empresas, grupos y escuelas públicas.

Pensando en toda la violencia y la delincuencia de su país, Barrondo anhela que su gesta en Londres y todo lo que ha venido después sirva de ejemplo. “No tendremos recursos, pero tenemos voluntad y vamos a seguir apoyando causas que ayuden a Guatemala, aunque sea poquito. Me voy a sentir el hombre más feliz del mundo si alguien deja el cuchillo o el arma y lo cambia por un par de zapatos para dedicarse al deporte”, comentó el subcampeón olímpico. Y es que la motivación de Barrondo y de sus compañeros del equipo de marcha es el fuerte deseo de salir adelante, de hacer algo grande por un país donde los referentes son escasos.

Un reportaje de María Trigo para Olympo Deportivo Magazine. Suscríbete a la revista para poder acceder a contenidos como este en exclusiva.

María Trigo. Coordinadora de contenidos en Olympo Deportivo.

Comentarios 1

  1. Rosa Maria
    Jul 29, 2016 Responder

    Un ídolo! Gran nota

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