El incierto final de Alexis Argüello

El incierto final de Alexis Argüello

«Quería ser abogado, pero la necesidad me empujó al boxeo«. No logró su meta, pero sí alcanzó a llegar a alcalde de Managua, un puesto que le acabó costando la vida. O no… porque la historia de Alexis Argüello es de esas cuyo final nunca llega a esclarecerse, de las que según con quién hables llegarás a conclusiones diametralmente opuestas. Lo que sí es seguro es que Argüello ha sido el deportista más importante de la historia de Nicaragua, y que sus logros no serán olvidados por sus compatriotas, ávidos de éxitos deportivos.

El también conocido como «El flaco explosivo» llegó al boxeo de forma casual, cuando su hermana se convirtió en pareja del boxeador Eduardo «El Ratón» Mojica. No tuvo un comienzo fácil, pues cuando estaba a solo un paso de coronarse como campeón del mundo en 1974, contra Ernesto ‘Ñato’ Marcelm en Panamá, acabó perdiendo. A pesar de ello, fue recibido como un campeón en su país y, lejos de tirar la toalla, la derrota supuso el comienzo de una exitosa carrera con casi un centenar de combates, que culminó con tres títulos mundiales en tres categorías diferentes: ligero (1981), super pluma (1978) y pluma (1974). Sus logros le valieron para que en 1999 le nombraran Deportista del Milenio en su país, además de tener un lugar reservado en el Salón de la Fama del Boxeo Mundial (Nueva York).

Del ring a la política

De familia pobre, se exilió porque, después de haber participado en una manifestación organizada por la familia Somoza -que gobernaba el país-, el sandinismo -corriente política contraria a la dictadura de la familia Somoza- le quitó sus pertenencias tras el triunfo de la Revolución Popular Sandinista en 1979, lo que le obligaba a enviar dinero a su familia de forma clandestina, sin poder pisar su tierra ni sentir el calor de los suyos.

A principios de los 90 regresó a Nicaragua, superó su adicción a las drogas y volvió a boxear, pero su poder entre sus paisanos iba más allá del ring, y de eso eran muy conscientes los políticos. Por ello, desde el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) lograron hacerse con su presencia para ganar las elecciones. En 2004 se hizo con la vicealcaldía de Managua, ciudad de la que también fue alcalde en 2008 y 2009, al ganar unas elecciones que la oposición denunció por supuesto amaño.

Sigue leyendo sobre el enigma de su muerte en el número 2 de Olympo Deportivo Magazine.

Rocío Bonachera Escribano.

Compartir:
Cofundadora de Olympo Deportivo. Periodista, máster en periodismo deportivo e inmersa en el Social Media.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Instagram has returned invalid data.