El fútbol, Hacienda y las deudas

El fútbol, Hacienda y las deudas

«Hace tiempo que el negocio le ganó al fútbol», afirmó hace unos meses el técnico argentino Ángel Cappa en una entrevista con este medio. Lejos de ser una reflexión puntual, actualmente podemos aplicar esa ley al panorama económico que envuelve al fútbol español.

Lo cierto es que existe una realidad paralela a toda la vorágine en la que se sumerge el mundo del balompié en el momento en el que se cierra el mercado de fichajes y arranca la temporada. Jugadores, cuerpo técnico y aficionados se concentran en sumar su granito de arena para conseguir los objetivos colectivos a final de temporada. En la otra cara del fútbol encontramos los despachos y las cuentas; las deudas y la nueva normativa de control económico impulsada por la LFP.

La cabeza visible del máximo organismo del fútbol profesional en España es Javier Tebas, quien está recibiendo en los últimos meses duras críticas por parte de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y de un sector importante de los aficionados al fútbol en España. Sea como fuere, y siendo conscientes de lo mucho que nos queda por recorrer para asemejarnos a nivel organizativo a ligas como la Premier o la Bundesliga, lo cierto es que si algo se está avanzando en nuestro fútbol es gracias a él y a su iniciativa.

Tal y como indica en una entrevista realizada con el Diario As, no será hasta final de noviembre del presente año cuando los clubes presenten las auditorías que permitan publicar por primera vez en España un informe «exacto» sobre la situación financiera de los mismos, como consecuencia del  balance de la temporada 2013/14, primera en la que entra en vigor esta regulación en pos de una mejor salud económica de los equipos de Primera y Segunda.

Así pues, todos los datos que se han vertido hasta la fecha han sido meras aproximaciones de la situación financiera de los clubes, en la mayoría de las ocasiones ligadas con la deuda que tienen con Hacienda, organismo que difiere con la LFP sobre la cuantía total de la deuda conjunta del fútbol español.

Una deuda millonaria

Si bien se está empezando a reducir dicha deuda, las estimaciones reflejan cifras que superan los 400 millones de euros, algo totalmente inadmisible en un país en el que la crisis financiera y los recortes han causado estragos tanto en su población como en la pequeña y mediana empresa, a la que no se le perdona un euro.

El compromiso y la presura que deben tener todos los clubes por saldar su deuda con Hacienda debe ser absoluta, empezando por los que más deben y dejando a un lado el insostenible argumento de que el fútbol desata pasiones y entretiene al pueblo. Cierto es que algunos clubes pueden permitirse deber dinero, dadas las perspectivas de ingresos que puedan tener, pero es ahí donde los controles económicos deben ejercer su influencia.

En el fútbol falta transparencia, y está en manos de los organismos pertinentes y de los propios aficionados exigir a los clubes esa transparencia y ese compromiso que favorezcan el saneamiento de sus arcas, y por ende del deporte español.

Los límites salariales y el resto de medidas que está poniendo en marcha la LFP son medidas acertadas y que deben ir acompañadas por un mejor reparto de los derechos televisivos, que favorezca la competitividad económica y deportiva del resto de clubes de la Liga, ajenos al poderío de Real Madrid y Barcelona. Hay que ser conscientes de que las cosas son complejas y de la dificultad de poder cambiarlas de la noche a la mañana, pero también es el deber de todos exigir a la LFP perseverancia y una marcha más al proceso de control y saneamiento.

José Antonio Vega.

Compartir:
Redacción Olympo Deportivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Instagram has returned invalid data.