Dispares y campeones

Dispares y campeones

Sorprendentemente para algunos, el FC Barcelona de baloncesto se llevó a casa la Liga ACB 2013-2014, y digo para algunos porque a principios de temporada, y con los fichajes culés recién llegados, eran muchos los que le pusieron el cartel de favorito. Un cartel que los más tímidos guardaron en un cajón durante más de seis meses de juego irregular y dudas, y que ahora han podido desempolvar tras la gran noche del Palau.

Ahora quizás solo recordemos el magnífico triple de Lampe y la vergonzosa derrota por 40 puntos contra el Real Madrid en la Final Four, pero la temporada del Barça ha sido mucho más que eso. Puede que en la memoria colectiva lo que perdure sea el recuerdo de una temporada para olvidar en cuanto a juego pero que unos buenos partidos en junio la adornaron con el título de Liga.

Los problemas en el Barça son más que evidentes. Un Navarro  a quien la edad le afecta con una preocupante irregularidad de juego no puede aguantar en sus espaldas un equipo de este nivel y monopolizar el balón, y la secretaria técnica del club lo sabe perfectamente bien. Su rol, en los años que le quedan de carrera, tiene que ser de apoyo, que le permita sacar su dinamita en los momentos clave y no molestar en el trabajo de obrero de la temporada regular. Para encaminar esta dirección, Creus fichó a Kostas Papanikolaou, que arribó con el estatus de estrella bajo el brazo, pero sus números no han acompañado para nada su más que sobrada actitud positiva, y durante toda la temporada ha demostrado ser una pequeña sombra del jugador que era en el Olympiakos. Con Abrines aún tierno, el frío Oleson ha sido el jugador que ha mantenido el nivel fuera del perímetro. Dentro, Tomic ha hecho la mejor temporada de su carrera y ha estado bien acompañado del gigante Dorsey y no tan bien de Lorbek y Lampe. Pero si la irregularidad tiene una cara, esa es la de Nachbar.

Las cosas son como son y los blaugranas perdieron la final de la Copa del Rey por unas centésimas de segundo, llegaron a la Final Four donde pasó lo que pasó y son campeones de Liga. Y son campeones de Liga jugando mejor toda la final ante un Madrid que ha sido el mejor equipo de la temporada. Como la cara y la cruz, como el blanco y el negro y al igual que en el fútbol,  cuando uno está bien, el otro está mal. Ha pasado en los últimos años de dominio azulgrana y, cuando en Madrid han fichado bien y han empezado a jugar aún mejor, en Can Barça han surgido las dudas. La temporada 2013-2014 ha sido un ejemplo claro de esta tendencia, con un Madrid estratosférico durante los meses que el Barça se perdía por la zona media de la clasificación, y unos merengues desenchufados cuando los culés se crecieron en junio.

Sin duda, el Barça tiene que dar las gracias por su título a lo que sea que le haya pasado al Madrid en este tramo final. Durante todo el año, los de la capital parecía que vivían en un Paraíso sin fin. Muy buen juego y jugadas geniales del Chacho y Rudy, que podían desplegar toda su magia mientras Mirotic lo hacía prácticamente todo. Los tres tenores tenían además al muchas veces infravalorado Sergi Llull sacando las castañas del fuego en los pequeños instantes que no brillaban tanto, y un contundente grupo de suplentes aguantaban todo el pilar. Además, esos cuatro españoles parecía que se llevaban bien entre ellos. Un equipo joven, con mucho talento, hambre y buen rollo, que se ha dedicado a barrer a todos los rivales y pulverizar varios récords. Mirotic, y esta sí es la gran sorpresa, se ha descolgado, o dormido, o está cansado, o ha perdido el físico. No sabemos lo que le ha pasado pero no ha sido el mismo durante la temporada que en los ‘Play Offs’. Sin Mirotic, los otros han caído detrás suyo como alpinistas atados, y ahí la rabia de la venganza del Barça por lo que pasó en la Final Four ha hecho que en Madrid se repasen El paraíso perdido.

Realmente, esto es mucho más complejo. En estos altos niveles de competición, el juego y la táctica pasan a un segundo plano para dejar paso a la psicología y la forma física. Es la única forma de entender la irregular temporada del Barça y el final de Liga del Madrid. Ya puedes llenar tu banquillo de estrellas que si no están a lo que tienen que estar, fallan. Y si están motivados, se salen. Aquí es donde entra el rol del entrenador, donde el cuestionado Laso ha perdido claramente la batalla contra los ojos gélidos de Pascual, quien supo convertir las ansias de revancha en la casta que necesitaban.

Qué fichar

Con una nueva temporada ya en mente, a las secretarías técnicas les toca analizar qué necesitan para intentar solucionar sus problemas. Entiendo que aficionados de ambos equipos estarán bastante cabreados y con hambre de muchos cambios. Los de Madrid, porque entienden que en el momento que se cansan sus mejores jugadores el equipo está vendido. Los del Barça, porque no saben qué necesitan pero saben que necesitan cambiar muchas cosas para compensar esa irregularidad. A su favor, habría que decir que los culés pueden respirar tranquilos y pensar que los problemas de la temporada fueron causados porque el equipo era bastante nuevo y los jugadores tardaron en adaptarse colectivamente.

No obstante, habría que detenerse en la idea de que ambos conjuntos son campeones de dos competiciones nacionales, y que acabaron muy cerca de alzarse con la Euroliga.

Marc Grebol.

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Redacción Olympo Deportivo.

Comentarios 1

  1. Claudia Puig
    Jul 8, 2014 Responder

    Totalmente de acuerdo contigo compañero. Muy buen articulo.

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