La renovación del escudo

La renovación del escudo

Augusto seguirá en el Celta hasta junio de 2019. Los vigueses han logrado amarrar la continuidad de uno de los ejes de su actual etapa en Primera, un futbolista que ha experimentado una metamorfosis que le ha hecho pasar del extremo al mediocentro con el mismo resultado satisfactorio.

Augusto
Augusto renueva con el Celta. | Foto: ESPN.

El Celta de Vigo ha hecho oficial la renovación del argentino Augusto Fernández hasta 2019. El club gallego realiza así su primer movimiento estratégico de la temporada 2015/16 asegurando la continuidad de su capitán, pieza indispensable en los esquemas de los cuatro entrenadores que han dirigido a los celestes en su actual etapa en Primera División.

El exjugador de Vélez Sarsfield y componente de la Argentina que finalizó subcampeona del Mundial del pasado verano ha experimentado en sus tres cursos en Vigo un completo proceso de metamorfosis que le ha hecho pasar de extremo diestro puro a actuar como mediocentro, siempre con un notable rendimiento.

Su transformación ha ido de la mano de la de su ya excompañero Michael Krohn-Dehli, que desembarcó en el Celta el mismo año que Augusto, 2012. Ambos fueron las dos bandas del ataque vigués en su primera temporada en la máxima categoría del fútbol español, pasaron a la medular con Luis Enrique -si bien el danés asumió un rol más conservador que el argentino- y compusieron el doble pivote que conectó la defensa con el ataque celeste a las órdenes de Eduardo Berizzo. En estos momentos, resulta casi inverosímil pensar en las demarcaciones que ocuparon ambos futbolistas en su debut en Liga, en Vigo contra el Málaga, como extremos, con Iago Aspas como referencia de ataque. Tampoco por aquel entonces se podía imaginar dónde explotarían ambos su verdadero potencial.

Augusto es garra y sacrificio, dos características intrínsecas a casi todos los futbolistas argentinos que garantizan regularidad en su juego a lo largo de la temporada. El capitán del Celta no se cansa, no deja de correr, y éste es precisamente el motor de su éxito en su nueva posición de mediocentro. Durante este año se le ha visto presionar, robar y cubrir los huecos dejados por los defensores celestes durante sus subidas al ataque, todo ello con un total criterio a la hora de coordinar los ritmos del partido que ha permitido aliviar las responsabilidades a los demás componentes de la medular del equipo, en especial Krohn-Dehli, mucho más activo en la parcela ofensiva. Augusto ha logrado hacer mejores a sus compañeros.

También se le ha visto asistir y participar en la creación de juego ofensivo. Augusto no ha renunciado a sus características de interior, con las que despuntó en las categorías inferiores de River Plate, y aunque ha reducido sus remates lejanos, nada extraños la pasada temporada, ha colaborado en la puesta en marcha de la maquinaria del Celta, esa que convenció con rotundidad durante buena parte del curso. Se ha convertido en un claro ejemplo de box to box, de centrocampista de gran recorrido y superficie abarcada.

Su renovación por los vigueses se produce en un momento clave para el club, que en pleno proceso de crecimiento se acaba de ver desprovisto de dos piezas fundamentales en su centro del campo de los últimos años, Krohn-Dehli y Borja Oubiña. Los movimientos en esta demarcación serán varios a lo largo de este mercado estival que comienza el 1 de julio, y ya comienzan a escucharse los primeros nombres, principalmente desde el fútbol argentino. La continuidad de Augusto, además de acabar con un dolor de cabeza –terminaba contrato en 2016-, permite mantener a uno de los veteranos del equipo, a un eje táctico, al líder indiscutible del vestuario y a parte del escudo de este Celta.

*Artículo realizado por Juan Llano, participante del I Taller de Periodismo Deportivo especializado en Fútbol, impartido por Olympo Deportivo.
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Redacción Olympo Deportivo.

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