Asenjo, el cruzado anterior y las posibles causas de sus recaídas

Asenjo, el cruzado anterior y las posibles causas de sus recaídas

El fisioterapeuta deportivo Ramón Fernández Montoya analiza para Olympo Deportivo la peculiar relación entre el portero Sergio Asenjo y sus reincidentes roturas del cruzado anterior.

Asenjo lesión

Y volvió a pasar, le volvió a pasar. Lo del guardameta del Villarreal Sergio Asenjo es pura mala suerte. Si nos fijamos en sus lesiones, no han sido en gestos agresivos ni en choques, han sido fruto de la mala suerte y, si la memoria no me falla, es el jugador con más lesiones del ligamento cruzado anterior (4), aunque le sigue muy de cerca Canales, actual jugador de la Real Sociedad.

Este ligamento proporciona una estabilidad para que la tibia no se desplace hacia delante respecto del fémur, confiriéndole una estabilidad rotacional. Lo que provoca esta rotura suele ser el forzar uno de estos gestos, exceso de rotación, o sobre todo, una hiperextensión del ligamento o de la rodilla. Por su parte, el cruzado posterior hace la función contraria, evita el desplazamiento posterior de la tibia respecto al fémur.

Hemos comentado anteriormente el mecanismo lesional, veamos ahora qué factores pueden desencadenar este tipo de rotura.  Una falta de potenciación en el cuádriceps suele ser la causa principal de esta lesión, aunque muchas veces un mecanismo semi-lesional repetitivo y un desgaste de los meniscos también pueden provocar dicha lesión.

Como caso claro de falta de recuperación, y por lo tanto potenciación muscular, tenemos a Ronaldo Nazario, que después de estar 8 meses en el dique seco en el Inter, reaparecía ante su público saliendo como revulsivo desde el banquillo y a los pocos segundos de entrar, en una de sus famosas bicicletas el LCA volvió a romperse. Podemos decir que llegó justo de recuperación y por eso nada más entrar a un partido de alto nivel su rodilla volvió a decir basta.

Ronaldo lesión

En el caso de Asenjo ha sido fruto de la mala suerte, como decimos; un mal gesto en un salto, o un giro inesperado. Lo que llama la atención es la cantidad de veces que le ha pasado, no pensamos que sea un factor genético, ya que no está demostrado que así sea, pero sí que hay gestos o morfologías de los distintos cuerpos que pueden hacer propensas a determinadas personas a sufrir este tipo de lesiones, la colocación de la pelvis y caderas, un valgo o varo de rodilla, rotación de la tibia o cambios morfológicos en el cuerpo que pueden hacer que un ligamento no trace un camino correcto y esté más expuestos a las lesiones.

Veamos ahora porqué es tan lenta la recuperación, no por la operación en sí, sino por la readaptación tan larga y laboriosa que hay que desarrollar para dejar toda la musculatura mejor o igual que estaba, los 2 meses aproximados de reposo provocan que la musculatura pierda toda su fuerza y propiocepción, tardando más del doble en volver a recuperarlo, de ahí los 6 o 7 meses que finalmente se emplean para una recuperación total. También es reseñable que al perder movilidad hay que volver a recuperar todos los grados de flexión y extensión de la rodilla.

Por último, decir que a diario nos encontramos con gente que tiene el ligamento roto y siguen practicando deporte a nivel amateur, pero no pueden ir más allá, ya que un deporte al alto nivel sí que exigiría un ligamento al 100%. Pero como decimos, un deportista amateur puede seguir jugando si no tiene molestia con el ligamento roto. Un caso de esta semana ha sido el de nuestro paciente Dani, al que la resonancia le daba por roto el ligamento, pero que sin embargo la clínica y las pruebas no mostraban tal rotura, no había inestabilidad de la rodilla, sino sólo una limitación de la flexión y un dolor después de cada uno de sus tres partidos semanales. Finalmente, se decidió hacer una artroscopia, y por sorpresa lo que estaba roto era el menisco y no el LCA, por lo que la recuperación se acorta enormemente, de 7-8 meses a un mes aproximadamente.

La operación es relativamente sencilla, se usa tendón del propio paciente para reconstruir el ligamento, normalmente del músculo semitendinoso, y en menor medida del ligamento rotuliano, y últimamente se está poniendo de moda el ligamento de cadáver. Todas ellas las hemos tratado y no hemos notado diferencia entre los distintos tipos de reparaciones.

Redacción Olympo Deportivo.

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