Asaltar Cardiff para reinar en Europa

Asaltar Cardiff para reinar en Europa

El estadio del Milenio de Cardiff, en Gales, será el escenario en el que Real Madrid y Sevilla se batirán en duelo, con la Supercopa de Europa como premio mayor. Los de Carlo Ancelotti llegan al partido en el que, teóricamente, se dirime quién es el mejor equipo europeo del año, tras levantar su ansiada décima Champions League ante un rival histórico como el Atlético de Madrid. Mientras tanto, los pupilos de Unai Emery atestiguan bajo el brazo la consecución de su tercera Europa League (antigua UEFA), después de vencer al campeón portugués, el Benfica, en la tanda de penaltis.

La historia del fútbol español está repleta de anécdotas y momentos imborrables de los Real Madrid-Sevilla y viceversa; partidos que nunca dejan indiferente a nadie, en los que ambos conjuntos van al límite, no cesan en su empeño de lograr el triunfo y el sudor corre sin tregua por las elásticas de los veintidós protagonistas sobre el terreno de juego. Todos conocemos lo fogosos y excitantes que resultan los enfrentamientos entre los de Concha Espina y Nervión, no se trata de descubrirlos ahora.

Sin embargo, en competición europea solo existe un precedente entre ambas escuadras. Madridistas e hispalenses solo se han visto las caras fuera de la competición doméstica en una ocasión. Corría el mes de enero del año 1958, en unos cuartos de final de la ya extinta Copa de Europa. Aquellla eliminatoria se decantó del lado del Real Madrid, tras vencer contundentemente 8-0 en el partido de ida disputado en Chamartín, con cuatro goles de Di Stéfano, dos de Kopa, Marsal y Gento. En la vuelta, el marcador registraría un empate a dos goles, en el que los sevillistas Paya y Pahuet anotarían para los locales. Aquella edición acabaría ganándola el equipo blanco tras imponerse al Milan por 3-2 en la final.

 El desempate, en Cardiff

Si de buscar alicientes extra a un partido de esta magnitud y entre dos históricos –y además españoles- se trata, cabría destacar que ambos conjuntos poseen en su palmarés una Supercopa de Europa.

El Real Madrid la consiguió en 2002 ante el Feyenoord holandés. Por entonces, venían de ganar su novena ‘Orejona’ ante el Bayer Leverkusen y se impusieron por 3-1 al combinado de los Países Bajos gracias a los tantos de Paauwe (p.p.), Guti y Roberto Carlos, que a la postre sería nombrado mejor jugador de la final. Aquel choque lo jugaron hombres como Iker Casillas, que será titular ante el Sevilla, o Fernando Hierro, hoy sentado junto a Carlo Ancelotti haciendo las veces de segundo entrenador.

Los merengues pudieron resarcirse de las derrotas sufridas años antes en la misma competición frente al Galatasaray, en el 2000, y frente al Chelsea, en la edición de 1998; la primera en la que se disputaba a partido único.

Por su parte, el Sevilla FC se alzó con ella cuatro años más tarde, en 2006, ante el FC Barcelona, con el Stade Louis II de Mónaco como testigo. Un histórico 3-0 a favor de los rojiblancos fue el marcador final, gracias a los tantos de  Renato, Kanouté y Maresca. Los por aquel entonces entrenados por Juande Ramos superaron ante todo pronóstico al temido Barça de Ronaldinho, Eto’o y Leo Messi, en la que sería la última temporada de Frank Rijkaard al mando del banquillo culé.

Un año más tarde, y de nuevo con el papel de campeón de la UEFA Cup bajo el brazo, los hispalenses se plantaban en Mónaco para refrendar su título de supercampeón de Europa. En esta ocasión, el rival era el Milan de Kaká. Por desgracia, aquel encuentro estuvo marcado por la pérdida de Antonio Puerta tan solo unos días atrás. Los italianos, comandados precisamente por Carlo Ancelotti, derrotaron a los de Nervión por 3-1. Inzaghi, Jankulovski y Kaká remontaron el gol inicial de Renato.

Supercopa de Europa.
Imagen de los tres trofeos de la UEFA. | Foto: uefa.com

Ademas, es de recibo dejar constancia de que los equipos españoles son los líderes en cuanto a Supercopas europeas ganadas. Hasta once títulos como el que se disputarán Madrid y Sevilla han levantado equipos de nuestro país, con ocho subcampeonatos.

Por otro lado, el partido será tremendamente especial para uno de los veintidós jugadores que comparecerán sobre el verde de Cardiff: Gareth Bale. El veloz extremo del Real Madrid vuelve al lugar que le vio nacer y al estadio que le empezó a ver crecer como futbolista, por lo que es coherente y fácil pensar que estará ultramotivado por dejar el pabellón bien alto en su ciudad.

Por Alberto Ardila y José Antonio Vega.

Redacción Olympo Deportivo.

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